domingo, 21 de marzo de 2010
EL SEXTO CONTINENTE. LA ISLA BASURA. GARBAGE PATCH. EL MUNDO KAPUT.
Treinta y tres unidades de residuos por cada metro cuadrado de mar. Es la basura entre la que nos bañamos los veranos, según datos de Greenpeace. La cifra la refrenda la actividad frenética que la Unidad de Aguas Marinas de la Agencia Catalana del Agua ha tenido estas vacaciones. Hasta mediados de agosto habían recogido más de 40 toneladas de desechos sólo de las costas catalanas. Cada año, en todo el mundo, 6,5 millones de toneladas de residuos terminan en los océanos. La basura marítima, advierten los expertos, se ha convertido en una de las mayores amenazas del planeta. Ya no sólo forma montañas en tierra firme. Miles de toneladas de desperdicios se han agrupado en islas. Charles Moore aún no ha puesto nombre a la que él descubrió. La más grande, que se sepa. Fue el l3 de agosto de 1997. El tiempo era soleado y hacía un ligera brisa en un área situada a unos 140 grados de latitud oeste y 40 grados de latitud norte, en el noreste del Océano Pacífico, a unos 1.500 kilómetros de San Francisco. ![]() Fuente: http://3.bp.blogspot.com/ Cada año se arrojan al mar más de 10 millones de toneladas de desperdicios plásticos. La mayor parte no regresa a ensuciar las playas y costas, sino que terminan siendo arrastrados por las corrientes oceánicas hasta acumularse en un área del Pacífico Norte del tamaño de la Península Ibérica, formando una verdadera isla de basura flotante. El principal problema de los residuos plásticos es que no se degradan como los materiales naturales. Por ejemplo, una botella plástica arrojada al mar termina convirtiéndose en minúsculos pedacitos debido a la acción del Sol y las corrientes marinas. Pero esos pedacitos siguen siendo de plástico; su constitución básica no resulta alterada. Otros objetos más grandes (como restos de utensilios, tapones y envases) apenas resultan afectados durante siglos enteros. Muchos de esos desechos son trasladados por las corrientes oceánicas hasta un sector del Pacífico Norte en el que las aguas giran lentamente, en el sentido de las agujas del reloj. Los vientos son escasos y no existen islas en donde los trozos de basura más grandes puedan encallar. Así que una gigantesca masa de plásticos permanece flotando como una isla de basura en una extensa región, conocida como “vortex del Pacífico” o más precisamente, “garbage patch”. La densidad de los restos flotantes aumenta dramáticamente año tras año. Por cada cinco kilogramos de plancton, se encuentra un kilogramo de desechos plásticos. Muchas aves marinas y peces terminan pereciendo al consumir ciertos desperdicios plásticos, como tapas de botella o carcazas de encendedores. Se estima que cada año, más de un millón de aves y cien mil mamíferos y tortugas marinas mueren debido a la ingestión de los restos de plástico arrojados al océano. Por supuesto, no todos los plásticos flotan. En realidad, alrededor del 70% de la basura plástica acaba contaminando el fondo de los océanos. Otro grave problema es que los plásticos actúan como una especie de “esponja química”, concentrando la mayor parte de los contaminantes tóxicos en los océanos: los POPs (“persistent organic pollutants”, contaminantes persistentes orgánicos). Los animales que consumen estos materiales contaminados los transfieren a lo largo de la cadena alimentaria, con los riesgos que ello implica. Fuente: http://blog.nuestroclima.com/ OSQUIEROATODOS Etiquetas: amor est vitae esentia osquieroatodos garbage patch reciclaje isla basura pacífico |




























