jueves, 1 de abril de 2010
UN SUEÑO ELFICO IV
Imagen: fantasygallery.nethttp://www.shedrupling.org/art/lotr/revelfic.php?lang=en&e=b&j=1&f=& Era el final del año escolar, y yo tenía que seguir un curso de verano de dos meses en una empresa en Nantes. Por lo que no podía visitar a Tuima en todo ese tiempo. Pero nos intercambiábamos e-mails varias veces al día. Ella hablaba frecuentemente de su pasión acerca del mundo élfico. Incluso nos pasábamos frases enteras en Quenya. Yo la criticaba en cierto modo, pero más que mantener silencio, ella prefería replicar a mis dudas. La materia más delicada era que , si nuestro mundo había sido la Tierra Media hacía solamente seis mil años, ¿cómo podíamos encontrar fósiles y restos geológicos de hace millones de años, en un universo donde las estrellas tienen edades de varios miles de millones de años?. Su réplica era realmente simple, y siempre la misma. Como aparece indicado en las historias del Silmarillon, el mundo había ya cambiado varias veces incluso antes de la época de Frodo. Por tanto, al final de la Segunda Edad, en el tiempo de la caída de Númenor y el doblamiento de los océanos, el mundo había cambiado de una forma increíble, de tal modo que de ser plano llegó a ser una esfera, como planeta. Sin embargo, las gentes que vivían en la época, no advirtieron nada, y los nuevos paisajes aparecieron con sus rocas, su vegetación, e incluso con viejos árboles. Una repentina conmoción geológica, habría creado el caos, rompiendo montañas y bosques, creando paisajes de ruina y desolación donde nada habría crecido durante siglos. Pero bastante al contrario, la acción transformadora dio como resultado paisajes terminados, sin conmoción, donde los habitantes continuaron viviendo sus vidas sin sospechar la inmensidad de las transformaciones. Sin embargo, océanos y continentes habían cambiado de forma. Esto es perfectamente posible si, como se explica en la Canción de los Ainus (Ainulindalë), el mundo es sólo una imagen en la mente de Illuvatar, el Único Dios creador. Así que cuando El quiere, puede transformar esta imagen e inmediatamente darle una nueva, coherente y completa forma, sin tener que pasar a través de una fase de destrucción y caos. Así, probablemente al final de la Cuarta Edad, El decidió, por alguna razón, insertar la Tierra Media en un universo mucho más grande, el que conocemos hoy en día. Durante la Tercera Edad, la de la Guerra del Anillo, la Tierra Media ya era redonda, pero estaba sola en el universo, con el Sol, la Luna y las estrellas girando alrededor. Ahora la Tierra del nuevo sueño de Illuvatar es todavía redonda, pero gira entorno al Sol en un universo poblado con miles de millones de estrellas y planetas. Por alguna extraña razón, fue placer de Illuvatar crear el mundo de hoy en día con un pasado diferente, y así encontramos ruinas y fósiles más antíguos que la Cuarta Edad, e incluso, mucho más antíguos que la creación del mundo explicada en la Canción de los Ainus (El Silmarillon). Pero no hay realmente ninguna pista de la Tierra Media donde Elrond y Galadriel vivieron. Para, como se previó en las profecías, la Tierra es la parte exclusiva de los hombres. Los Elfos no tienen un lugar aquí, salvo en los sueños y leyendas. Tengo que decir que no pude encontrar nada que decir contra tal razonamiento, cuando empezamos a considerar que nuestro mundo es un sueño en la mente de Illuvatar, el todopoderoso Dios, que creó Arda la Tierra Media, las razas de los Elfos y los Hombres, e incluso los poderosos Valar. Así El podía modificar todo según su deseo, hasta mostrar la apariencia de un pasado diferente. Pero el mundo de la Tierra Media era un mundo de magia, habitado por seres con poderes espirituales excepcionales, cuando en realidad, nuestro mundo de hoy en día en un mundo prosaico formado de átomos y partículas, sin magia ni poder. Tuima replicaba que todas estas complejas leyes físicas fueron probablemente creadas al final de la Cuarta Edad, y simplemente no existían en los tiempos de Frodo. Así en esa época existían metales como el mithril que son imposibles de encontrar ahora. Probablemente, si mena de mithril ha pasado la transición hacia nuestro mundo de hoy, podría permanecer solamente como platino o tungsteno, los únicos metales lo suficentemente duros como para hacer una cota de malla como la de Bilbo. Para la magia, Tuima explicaba que Illuvatar había simplemente garantizado algunas partes de su propio poder a algunas de sus criaturas. Así magos como Gandalf compartían también la capacidad de cambiar el mundo un poco, como una imagen en su propia mente. Los Elfos también recibieron su parte de este poder, y encontraron natural manufacturar esas lámparas que vemos en la película, en el flet o en Caras Caladhron, que brillan indefinidamente sin fuego o energía. Pero este poder estaba solamente en una cantidad limitadada, así que se extinguía con el tiempo, como exahusta estaba la antigua luz de las lámparas, así también aquella de los Árboles de Valinor. Hoy muy pocos quedaban y solamente personas con suficiente sangre élfica podían practicar la magia, o ciertos humanos que heredaron las enseñanzas de los Magos Azules, o aquellos que han perpetuado la hechicería que Sauron había enseñado a los Numenoreanos Negros. Imagen: fantasygallery.netNo había auténticos Elfos en la Tierra desde hacía mucho, desde la Gran Partida en los años que habían seguido a la Guerra del Anillo. Pero algunas razas humanas, especialmete los Celtas, eran descendientes de los hijos de Aragorn y Arwen, y desde aquí, de Luthien y su madre Melian, su distante ancestro Maïar. Pero una heredad tan diluida no les permitía incluso ser, un poco diferentes de las otras razas humanas. Aún así, todavía sucede raramente, que esta herencia se muestra notoriamente en algunos humanos privilegiados. Oh, y es ciertamente discreto, esos modernos Medio-Elfos, o mejor "Elfos Ocultos", solo tienen cuerpos humanos ordinarios, mortales y sin más magia que los otros. Algunos de los mejores comparten la típica y esbelta silueta élfica. O permanecen jóvenes más tiempo, al menos, los que no mueren de aburrimiento o tristeza en este mundo que no está hecho para ellos. En la otra mano su mente a menudo disfruta de peculiares poderes de intuición o premonición, o una sensibilidad poética muy fuerte. Algunos incluso pueden disfrutar de un pellizco de algunos poderes mágicos, como fue el caso de Merlin el Encantador. Tuima proclamaba ser ella misma uno de esos "Brotes Elfos" nacidos de la raza humana, y es por esta razón que eligió su nombre élfico. La Magia podía existir todavía en ciertos bosques y ciertos lugares peculiares, aunque mucho más debil que en el tiempo de Bosqueviejo o Fangorn. Pero es suficiente todavía para que seres sensitivos adviertan un ambiente peculiar, en ciertos puntos precisos de bosques y montañas, algunas veces bonito, a veces oscuro, a veces severo o extraño. Pero en Europa, hoy en día, muy pocos lugares permanecen salvjes y puros. Ciertos lugares peculiarmente propicios fueron usados como templos Gaelicos, sobre los que luego fueron construidas las catedrales. Pero la mayoría fueron destruidos por la deforestación en la Edad Media, y, hoy, los últimos supervivientes son víctimas del ruido, turismo, polución, autopistas.... CONTINUARÁ..... Etiquetas: Camino Recto, Earendil, elfos, Faana Maiwe, Numenor, Puertos Grises, Tol Eressea, Tolkien, Tuima, Valinor |
jueves, 25 de marzo de 2010
UN SUEÑO ELFICO III
![]() IMAGEN: fantasygallery.net http://www.shedrupling.org/art/lotr/revelfic.php?lang=en&e=b&j=1&f=& En la primera ocasión que hubo, Tuima me presentó a su padre, uno de esos hombres justos y honestos de cuyo secreto tiene Britania. Rápidamente me pidió que le llamase Jean, así de simple, como si fuésemos viejos amigos. Jean parecía sufrir de algún pesar. Comprendí, pese a su discrección, que su familia había sido rota por una demanda de divorcio. Tenía a su hija un fin de semana de cada dos, y por esta razón yo solo podía visitarla cuando ella estaba con su padre. Sí, Tuima solo tenía 17 años y medio, y todavía estaba atada por este tipo de obligaciones. La Tuima poetisa estaba muy lejos de la programación de ordenadores. Siempre vivía a la vera de la campiña, entre Armor y Argoat, e incluso su padre tenía un barco, una pequeña nave de madera de siete metros de largo anclada en Perros Guirrec, y que Tuima había apodado naturalmente la “Vingilot”. Al timón del Vingilot, la fragil Tuima tenía la fortaleza de un capitan, y para mí quedaba manejarme con todas esas “cuerdas”, y no con facilidad, en “la cubierta de baile”. Pero me acostumbré muy rápidamente. Con dos o tres viajes alrededor de las Sept Iles, velas y jaladas, bordadas y viento no tenían secretos para mí. Jean estaba con nosotros los primeros viajes, y pacientemente me explicaba la base de la marinería, como un hombre sinceramente apasionado. En cuanto a Tuima, parecía satisfecha con mi iniciación como marinero, e incluso parecía perdonar mi excepticismo acerca de los Elfos. Un día Jean nos dejó solos. Esta vez el viento había llegado a ser tan fuerte que tuvimos que recoger casi por completo la vela mayor, manteniendo sólo un pequeño rizo. El viento aullaba en las velas y estábamos tan escorados que mucha de la espuma de las olas se montaba sobre el entablado. Abrazando al viento todo lo posible, estábamos divirtiéndonos mucho con la velocidad. Inesperadamente Tuima me pidió que mantuviese presto el timón , y, acomodándose en un pequeño espacio entre el mástil y la cabina, cogió una larga flauta plateada, y comenzó una extraña y nostálgica melodía. De repente fascinado por esta sublime música que parecía jugar con la violencia de los elementos, dejé pasar algún tiempo, con mis ojos aferrados a mi compañera, perdido en un drama de marineros élficos, abrazando el viento para tomar las olas todavía más rápido. Y el viento aún en aumento nos estaba llevando rápido lejos de la costa. De repente me dí cuenta de que el acantilado de Ploumanac´h era en ese momento solo una línea indistinguible en la lejanía, y que una cortina de agua estaba a punto de cortar cualquier visibilidad. - “Hoo, se esta poniendo peor y peor. Sería mejor regresar al puerto”. - “No. ¿Regresar cuando acabamos de empezar a divertirnos?. Gaviota Blanca, me decepcionas” Me replicó riendo. Y simplemente regresó la flauta a sus labios, sin darme otra orden, solamente mirandome con sus grandes ojos azules. Claramente tenía que valerme por mi mismo. De repente la lluvia nos envolvió, y la visibilidad era de casi cero. Un travieso oleaje se estaba levantando, y, sin instrumentos, regresar estaba poniéndose incierto. Pero, como estaba de alguna manera como capitán por delegación, tomé la decisión de regresar, y pronuncié un tímido “preparados para virar”. Sonriendo, Tuima dejó su flauta para realizar la maniobra. Pero justo después retomó su música y el detallado examen de mi cara. Por algunos segundos, la frágil nave bailó como un corcho, el viento sobre la borda, y yo sintiendo como la popa forcejeaba en mis manos. Entonces recogimos el viento a popa para retroceder el camino hacia Perros Guirrec. Pero la lluvia se estaba moviendo más rápido que nosotros, borrando cualquier visibilidad. Y sin ninguna baliza, estábamos completamente perdidos. De todos modos la lluvia, goteando de su abrigo, no evitó que Tuima aún tocase una delicada y melancólica música, todavía mirándome fijamente. Como ella estaba justo enfrente del timón, respaldada en la cabina, yo no podía evitar mirarla. Era al mismo tiempo intimidador y muy agradable. Impactante enfrente de nosotros, una oscura silueta con un dobladillo blanco de espuma en la base emergió de la niebla. La “Gwen Braz”, dije y Tuima miró hacia atrás para ver el grupo de rocas con su pequeño faro. Era una marca marina muy bien conocida, y ahora sólo teníamos que mantener el buen rumbo. Pronto escuchamos al oleaje rugiendo contra las rocas de Ploumanac´h, a estribor. Volver a casa sería sólo cuestión de rutina. Desde ese momento la mirada de Tuima cambió. Antes la sentía en cierto modo provocativa, algo así como “enséñame de qué eres capaz”. Ahora ella estaba rebosante de admiración, aprobación, amor. Y de repente sentí un gran orgullo, sentir tanto su amor. ¡Qué emoción tan placentera!, nunca me abandonaría, y ¡fue suficiente que me mirase para sentir otra vez su amor!. A tiempo pudimos arribar a nuestro amarradero. Y tuvimos nuestra noche en la cabina, cada uno en cada una de las dos literas. Desenredando mi pelo despeinado con el viento, miré a mi compañera. “Es verdad, tienes razón, ¡es mucho más divertido cuando hay viento!” - No había razón para tener miedo. El Vingilot las ha visto mucho peores. Era solo una galerna. - Sin embargo parece espantoso, la primera vez.. Y era, ¿cómo lo diría?, maravilloso, y conmovedor. Tu música despertó ecos en mí, no se cómo decirlo.... Realmente parecía como las guerras en Beleriand, navegando hacia el Oeste con la loca esperanza de arribar a las tierras de los Dioses para encontrar alguna ayuda. Y, mira, para retornar a este gris, aburrido y soso mundo, mecánico, prosaico, se siente como una decepción.... De verdad deseo ir más allá, ¡partir para Valinor!. - “Creo que realmente eres un Elfo”, dijo ella con una sugerente sonrisa, antes de apagar la luz. Como cada vez que ella hablaba de esa manera, yo no entedía que lo dijese literalmente: estábamos jugando a los Elfos, al mundo de Tolkien. Pero tenía muy clara la sensación de que ella lo decía en serio... Entonces lo comprendí: solamente un Elfo, que siempre tiene éxito en lo que hace, puede así llegar bien al faro de Gwen Braz, incluso sin ninguna visibilidad. ![]() IMAGEN: deviantart.com CONTINUARÁ Etiquetas: Camino Recto, Earendil, elfos, Faana Maiwe, Numenor, Puertos Grises, Tol Eressea, Tolkien, Tuima, Valinor |
jueves, 18 de marzo de 2010
UN SUEÑO ÉLFICO II
Por Richard Trigaux March 2004 CopyrightDepot.com En el lugar señalado encontré facilmente la dirección, pero de repente una curiosa timidez me invadió, ¡ya no me atrevía a acercarme a menos de diez metros de la casa de Tuima!. Era un sentimiento inesperado, sorprendentemente fuerte, que me dejó paralizado, mi corazón golpeándome. Felizmente, Tuima, que estaba esperándome, salió de la casa, y ésto relajó la situación. Realmente deleitado, descubrí a una joven dama de rasgos agradables, algo pequeña, muy esbelta, con una sencilla y agraciada cara y azules ojos de Breton y una pequeña y graciosa nariz en cierto modo pícara. Llevaba el castaño pelo largo cayendo hasta su cintura. Estaba vestida simplemente con una larga túnica blanca con algunos pequeños lazos bordados de la región de Morlaix. Discretamente, noté que su apariencia, y especialmente sus ojos, eran muy élficos. Pero por encima de todo, mirándola, inmediatamente pensé "ella, es ella". Dos manos pronto se encontraron. ¡Nunca pensé que podría experimentar una emoción tan fuerte y placentera!. Con nuestros dos corazones latiendo con fuerza, paseamos media hora de esa manera, a lo largo de una pequeña calle que conducía al borde de la campiña. Apenas hablamos, mas bien intercambiábamos sonrisas y miradas. Pero nunca fuimos más allá en nuestros gestos de amor. Una forma de modestia. Como hacen los Elfos que se comprometen, que prefienren pacientemente esperar al matrimonio. Rápidamente nos acostumbramos a encontrarnos un fin de semana de cada dos, en lugares más poéticos que las calles de la ciudad. ¿Por qué un fin de semana de cada dos?. Ella rehuía contestar a esta cuestión, que estaba visiblemente incomodándola. Interesados como estábamos por nuestra Bretaña, nunca nos perdíamos visitar los pequeños lugares más encantadores, o los más llenos de fuerza. Una de nuestras primeras visitas fue a Roc´h Trevesel, que era el mirador de las atemorizantes marismas de Yeun Elez, en tiempos pasados la tierra maldita de Ankou. Hoy en día ocupadas por la planta nuclear de Brennilis, como si el mundo moderno intentase perpetuar la siniestra reputación de este, lugar. Yendo de aquí para allá a nuestro antojo con el coche que me dieron mis padres, visitamos por turnos todas las rocas de Armor, desde Landunvez hasta Perros Guirrec, pasando por Portsall, Brignogan, Roscoff, Trebeurden. Todos aquellos que aman Bretaña te contarán que nunca es tan evocador como cuando el tiempo está de bruma escocesa, cuando las rocas grises se mezclan en difusas y fantasmales siluetas en la distancia. Las auténticas casas de Bretaña son de piedras grises-ocre, cubiertas con tejas claras salpicadas de líquenes amarillos. Los habitantes amenudo ponen flores en las ventanas. Nada tienen en común con esos fríos patrones en blanco y negro que las casas residenciales de hoy en dia muestran demasiado amenudo. Tambien hablábamos de Tolkien, de poesía, de Elfos. Ella tenía una voz sincera, sencilla y pura. Su canción resonaba en caminos hundidos como si ella fuese el propio espíritu de los lugares. Inevitablemente, hicimos el viaje a Broceliande, a la fuente de Barenton. La leyenda cuenta que aquellos que no tienen nada que hacer allí, no la encuentran; y así fue que nosotros fuimos derechos, tras lo que solo parecieron algunos minutos de caminar. -"Es posible que Merlin y las hadas podrían haber sido descendientes del pueblo de los Elfos, y esto podría explicar cómo podrían haber tenido tal poder", dijo ella. -"Vamos, ¿cómo es posible?, ¿descendientes de los elfos?". -"Seguro que si, de los Reyes. Los descendientes de Aragorn tenían sangre élfica, y antes de ellos los habitantes de Dol Amroth, la gente del Príncipe Imrahil. También quedaron Elfos en el Bosque Verde, aquellos que Bilbo encontró. Algunos tuvieron mucha relación con los hombres de Esgaroth, y nunca fueron a los Puertos Grises". Quizá de un sueño, quizá como un juego, frecuentemente jugábamos a comprarar la Tierra Media con el mundo de hoy, y hablábamos de esas historias como de hechos reales. En la época de Frodo, las constelaciones ya tenían su aspecto actual. Esto hace que no fuese más que hace unos miles de años. Tolkien asevera, en su prólogo a la "Compañía del Anillo", que Arda, la Tierra Media, era Europa, en los tiempos antiguos, antes de los acontecimientos que le dieron su aspecto de hoy en día. ¿Cuándo?. Siguiendo a los estudiosos, la Guerra del Anillo habría sucedido en el 4000 A.C., comenzando así la Cuarta Edad. Y nosotros habríamos entrado en la Septima Edad en 1945. Era suficiente con admitir que el mundo había sido modificado desde el fin de la Guerra del Anillo, probablemente al final de la Cuarta Edad. No era sorprendente, si pensamos que, al final de la Segunda Edad, en el tiempo de la caida de Númenor (El Reino del Oeste, de donde vinieron Isildur y Anarion), Illuvatar, el único Dios, había doblado los océanos. Antes del doblamiento, el mundo de la Tierra Media era un mundo plano, delimitado con muros de basalto, y rodeado por un infinito vacio; pero desde este momento empezó a ser la Tierra redonda que conocemos. Solamente los Elfos, cuando dejaban la Tierra Media desde los Puertos Grises, podían continuar para seguir el "Camino Recto" o "Vía Directa", en lugar de seguir la curvatura del Océano. Así ellos podían reunirse en su Paraiso, Tol Eressëa, la isla encantada, y desde allí a Valinor, la tierra de los Dioses, definitivamente apartada de la maldad de este mundo. Frodo, Gandalf y los Señores Elfos dejaron la Tierra Media desde los Puertos Grises, poco después de la Guerra del Anillo. Samsagaz Gamgee, tras la muerte de su esposa Rosa, fue llevado en una de las últimas naves que zarparon de los Puertos, en el 62 de la Cuarta Edad. Como uno de los Portadores del Anillo, él fue probablemente el último no-elfo en disfrutar de este privilegio. El mismo Cirdan no permaneció mucho más, lo suficiente como para traer algunos Elfos retrasados. A la muerte de Aragorn y Arwen Undomiel, en el 121 de la Cuarta Edad, Imladris y Lorien estaban desiertos, todos sus habitantes habían dejado la Tierra Media, con la mayoría de los Elfos Silvanos del Bosque Verde. Reflexionanado, tuve que remarcar: "¡Pero es solo un libro, es imposible que el mundo fuese tan trasformado sin que haya quedado ningún resto arqueológico!". Ciertamente, no debería haber dicho eso. Tuima no replicó, peró apretó los labios y rehusó hablarme todo lo que quedaba de fin de semana. ¡Que triste!.... La próxima vez tendré más tacto para no romper sus sueños con tales palabras. Tuima, al margen de su fragil apariencia, no era realmente lo que llamaríamos "una amable y joven señorita". Ocurría que discutía apasionadamente en Internet, y rápidamente ponía en su lugar a aquellos que le mandaban mensajes estúpidos. Creo que estaba preparada para insultarles en lengua élfica, si hubiese habido algún tipo de expresion grosera en esta bella lengua. Cuando yo era pesimista ella se ponía visiblemente enfadada. Me di cuenta de que estaba hablando del mundo de Tolkien como si fuese la realidad. Definitivamente no era un juego para ella, y aquellos que equiparaban su poesía élfica con sus propios fantasmas de "fanta-ciencia pueril" la soliviantaban mucho más que cualquiere otros. Para circunvalar la aparente contradicción entre las cuentas de Tolkien y la realidad visible, explicaba ella muy seriamente que los acontecimientos que tuvieron lugar al final de la Cuarta Edad habían terminado con la mayoría de los rastros de las edades Anteriores. Ese era el deseo de Illuvatar, por alguna misteriosa razón.... CONTINUARÁ..... Etiquetas: Camino Recto, Earendil, elfos, Faana Maiwe, Numenor, Puertos Grises, Tol Eressea, Tolkien, Tuima, Valinor |
sábado, 13 de marzo de 2010
UN SUEÑO ELFICO
![]() UN SUEÑO ELFICO... Por Richard Trigaux March 2004 CopyrightDepot.com http://www.shedrupling.org/art/lotr/revelfic.php?lang=en&e=b&j=1&f=& Es la realidad verdaderamente como pensamos? Un día recibí este extraño texto por e-mail, con instrucciones de publicarlo en mis propias novelas de los Eolis, en mi sito de Internet. El autor no indicó su nombre, y su dirección de e-mail en free.fr aparecía como inválida cuando traté de contactar con él. Mi primera idea fue no publicarlo puesto que era realmente increible. Pero desde que leí el Silmarillon y cuando comprendemos la metafísica del mundo de El Señor de los Anillos el relato que sigue, adquiere una extraña resemblanza. Asi que os lo confío, ya que abre una puerta hacia un sublime sueño. ¿Y quién sabe hacia qué extraña y maravillosa realidad? Así que aquí está el relato de Faana Maiwë, como lo recibí en 2002. (Los nombres reales fueron ocultados o modificados en el texto original, por lo que no los conozco.) UN RÊVE ELFIQUE Nota: Cuando recibí el texto que sigue, estaba en francés. Yo he hecho la traducción. (Por lo que la traducción es de un texto francés al inglés y de éste al español ((de Dorian Grey))) "Ahora estas a salvo" me dijo el capitán Le Troadec, vestido en su perfecto traje mlitar. Acababa de recobrar la conciencia en una pequeña cabina pintada en gris de un barco de la Marine Nationale, que estaba moviendose ligeramente a pesar de la ira del oceáno. Si, estaba a salvo. Pero tan triste, ¡que hubiese preferido con mucho estar muerto! Todo esto vino desde un extraño encuentro que sucedió algunos meses antes. De chico he leido "El Señor de los Anillos", y debo decir que esta maravillosa novela nunca ha dejado de inspirarme y maravillarme. El mundo de Tolkien era realmente convincente, pero más curiosamente, familiar. Especialmente me sentía fuertemente atraido por el mundo de los elfos, un mundo de belleza y poesía, que despertaba en mi corazón una curiosa nostalgia, como de un paraiso perdido. Ya de chico, soñaba ser un Elfo de Lothlorien y yendo en uno de los barcos de Cirdan hacia las islas encantadas del Oeste. El tiempo pasado no alteró este sentimiento, mas bien al contrario, la adolescencia añadió la sensual calidez de una historia de amor a la cambiante nostalgia de la memoria de un niño. Ésto no evitó que viviese mi vida y comenzase los estudios de Informática en la facultad de Rennes, pero amenudo me perdía en mis sueños élficos. Dificilmente me sentía en sintonía con mis compañeros, fanáticos de video juegos sangrientos o de la horrible música de moda. En mi corazón me refería a ellos como "los Orcos". Con el estreno de la película "La Compañía del Anillo" esta extraña simpatía ganó un nuevo impulso. Leí de nuevo El Señor de los Anillos y Bilbo el Hobbit, y por primera vez estudié el largo apéndice histórico de la gran novela. Estaba fascinado, como descubriendo un mundo al mismo tiempo desconocido y curiosamente familar. Comprendiendo que había otros libros, busqué "Los Cuentos Perdidos" y "El Silmarilion" que tuve que encargar especialmente en una librería. Quizá por la esperanza de saber más, me sentí rápidamente frustrado de que no hubiese más literatura sobre este universo al mismo tiempo tan increiblemente grande, mágico y pese a ello tan realista.. Especialmente deseaba saber lo que seguía, desde la Cuarta Edad hasta nuestros dias, ya que la Tierra Media no era otra que nuestra Europa, no hace tanto. Visitaba amenudo la costa de mi amada Bretaña donde nací, como en Camaret, donde las rocas negras de Tas de Pois, brillan con la lluvia, desafiando los furiosos asaltos del oceáno. Un poco más allá, las piedras alzadas de Lagatjar parecen los remanentes de algún misterioso pasado. En un pliegue de rocas fuera de la vista de la ciudad de Men, el mundo del Silmarilion estaba de repente llegando a ser muy real, y su magia despertó. Así aparecieron los acantilados de Beleriand a los ojos de Tuor, en incluso el sonido de las balizas para la niebla resonaban como los Cuernos de Ulmo a sus oidos. Rocas, ensenadas y oceáno como unicos testigos, estaba sintiéndome como uno de los personajes de Tolkien, como Eärendil el Marino, o mejor, como un Elfo. Si. Está bien, un Elfo. ¿Por qué no?. De todos modos tengo algo élfico en mi aspecto: grande, esbelto, guapo y con poca barba. Amenudo chicas con la misma edad me miraban y el espejo me enviaba la imagen de una cara oval proporcionada, con rasgos finos y ojos de un bonito gris azulado. Hubiese disfrutado de haber llevado el pelo largo, pero esto seguramente hubiese atraido las burlas de mis compañeros de estudio. Estaba teniendo éxito en todos mis empeños, obtube la licenciatura con mención, y tuve buenas puntuaciones en la ciencia de los ordenadores. Las lecciones parecían fáciles y con frecuencia no necesitaba repaso. De todos modos, la programación de ordenadores me parecía un mundo frío y abstracto, y prefería con diferencia las actividades manuales. Así que me enganché en un club de poesía, pinté, y tiré con arco. Asombré a mis compañeros de club con la espontánea precisión de mis disparos, y cuando tensaba mi arco hacia el objetivo, solo necesitaba un poco de imaginación para sentirme como Légolas en su flet en el bosque de Lorien. Internet era el referente natural de esta moda Tolkien. Era un semillero de sitios chat. Visitando Internet con el PC que mis padres me ofrecieron para mis estudios, pronto me encontré siguiendo los largos hilos de discusión donde la gente se daba asimisma nombres élficos, o estaban anunciando que Sauron estaba regresando y que pondría un final a todo esto.... Desesperanzadoramente los mensajes raramente eran muy poéticos. Rápidamente sentí que esos juegos eran un tanto ridículos cuando abría el último mensaje de la 253ª (doscientos cincuenta y tresava) Galadriel, que no era capaz de conjugar un verbo de la primera persona del singular. No había en ello nada realmente épico, solamente el universo de fanáticos de los video juegos que se estaban arrojando a un nuevo tema, sin sospechar de su maravillosa profundidad. Estaba a punto de abandonar cunado me di cuenta de algunos mensajes más sustanciosos, todos firmados Tuima. Tuve que buscar este nombre el los diccionarios élficos online. Tuima, en el antiguo lenguaje élfico Quendi de Valinor, era "compañera". No podía ser un invento. Tuima hacía preguntas. Era como si estuviese poniendo a prueba nuestro conocimiento del lenguaje élfico. Cogí con interes el juego. Fascinado por el mundo de Tolkien, ya tenía algunos conocimientos del tema, y era incluso capaz de hacer algunas frases en el lenguaje élfico. Pero ella era siempre mejor que yo con su conocimiento. Es más, ella escribía mensajes largos y estructurados, sin errores de ortografía, y sin ensombrecer su texto con todos esos chismes abreviaturas "Estilo Internet", t, 2, km y caritas sonrientes J : ) Desde luego todo esto la ponía francamente por encima del usual montón de mensajes puestos en los chat. Algunas veces ella contestaba en Quenya a algunas personas que se tomaban demasiadas familaridades, y era el mejor medio de poner fin a cualquier discusión. Contestar era el único modo de saber más. Y respondiendo en su estilo. Así que firmé mis mensajes como Faana Maiwë, la "Gaviota Blanca". Mi lado Bretón de Armor, pleno de Mar y Libertad..... Fue suficiente como para que se diese cuenta. Y rápidamente, de un simple comentario de la película pasamos a discusiones más filosóficas y poéticas. Crear tal sintonía era precisamente lo que ella esperaba. Pero pronto tuvimos que cambiar a emails privados, más que alimentar con nuestros pensamientos a todos aquellos prosaicos espectadores "nosenada", que amenudo tenían intenciones turbias. Entonces Tuima me pidió conocerme. Ella vivía no muy lejos de mi, en la región de Morlaix, mientras que yo era de Quimper. Por fortuna mis padres tuvieron una buena opinión acerca de este encuentro con alguien capaz de expresarse pulcramente en un mensaje escrito. Como habían comprado un coche nuevo, me dieron el viejo para visitar a Tuima. Pero también me advirtieron de que los encuentros hechos através de Internet eran amenudo ¡muy decepcionantes!. Así, una mañana, me encontré pensando sobre todo ello mientras hacía el viaje através de mi amada Bretaña. CONTINUARA... 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